Autosmoliere

Me he quedado sin batería ¿Qué puedo hacer?

Noticias

 

A lo largo de nuestra vida de conductor, es muy probable que nos hayamos enfrentado o nos enfrentemos en el futuro a esta situación. Entramos en nuestro automóvil y cuando vamos a arrancar, nos encontramos que la batería está descargada, y ahora, ¿qué hacemos?

En primer lugar, tenemos la opción de llamar a la grúa, ya que casi todas las pólizas incluyen asistencia en carretera. De esta forma, acudirá un técnico con un arrancador de batería especial, y problema solucionado. La única pega es el tiempo que probablemente tengas que esperar por la demora del gruista.

Por otro lado, como dicta el refranero español, más vale prevenir que curar, por lo que no está de más adquirir unas pinzas de arranque ya que su precio no es demasiado elevado y pueden salvarnos de algún apuro, aunque necesitemos otro coche para conectarlas. De este modo, el proceso a realizar es el siguiente:

  1. Coloca los motores de los dos coches (donde suelen estar las baterías) a una distancia cercana para que alcancen los cables de las pinzas, pero sin que las carrocerías de ambos entren en contacto.

  2. Sujeta una de las pinzas de color rojo en el borne positivo de la batería del coche cargado, y a continuación haz lo propio con el coche descargado. Ahora haremos lo mismo con las pinzas del cable negro sobre los bornes negativos, empezando por el coche cargado y a continuación el descargado. Ya tenemos colocadas todas las pinzas necesarias.

  3. Arranca el coche cargado y acelera un poco intermitentemente en parado para que cargue bien la batería y a continuación arranca el coche descargado. Por último retira las pinzas en orden inverso al que las pusimos. ¡Problema solucionado!

Pero si no disponemos de pinzas, tenemos un último método, el más rudimentario, arrancar por empuje.

No es recomendable para evitar posibles averías y porque, hasta que el coche no arranque, no tendrás ni servofreno ni dirección asistida, lo cual puede resultar peligroso. Aun así, esta maniobra puede ser salvadora en última instancia. Alguien debe empujar el vehículo en un lugar seguro, con el contacto conectado, pisa el embrague e inserta la segunda velocidad. Cuando alcances unos 10-15 km/h, suelta el pedal del embrague y el coche arrancará.

Esperemos que nunca tengáis que enfrentaros a esta situación, pero ahora al menos ya sabéis como solucionarlo de forma efectiva si no os queda más remedio.

Solicitar Llamada gratuita